¿Puede un funcionario perder su empleo?
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La búsqueda de un trabajo fijo que proporcione estabilidad salarial, buen horario de trabajo, vacaciones, pagas extras, conciliación familiar, etc…ha hecho que muchas personas se preparen una oposición para conseguir este objetivo, pero, ¿puede un funcionario perder su empleo o plaza?

Pues aunque suceda en raras ocasiones,  a veces ocurre. Las faltas disciplinarias muy graves pueden echar a perder la carrera de funcionario y hacer que todo se vaya al traste.

Son diferentes las causas por las que un trabajador puede perder su plaza de funcionario. Éstas están legalmente establecidas y se recogen en el artículo 95 del Estatuto Básico del Empleado Público.

¿Puede un funcionario perder su empleo?

Además de dejar el puesto por jubilación o renuncia, existe la inhabilitación absoluta o especial y la sanción disciplinaria de separación del servicio.

En cuanto a la inhabilitación absoluta, el trabajador pierde su condición respecto al empleo o cargo que tuviera.

Y en la inhabilitación especial,  sólo perderá los especificados en la sentencia.

Las faltas disciplinarias se clasifican en faltas leves, faltas graves y faltas muy graves y las podéis ver en este enlace

Para haceros un pequeño resumen, las faltas muy graves, serían:

  • Incumplimiento de respeto a la Constitución
  • Publicar indebidamente información o documentación
  • Incumplir con las funciones propias del puesto de trabajo
  • Acoso laboral
  • Abandono de puesto de trabajo
  • Desobediencia
  • Obtener un beneficio indebido
  • Discriminación racial, étnica, religión, orientación sexual, lengua, opinión,etc.

Las sanciones a estas faltas dependerá de la gravedad del asunto y también las podéis encontrar en el Estatuto Básico del Empleado Público

Pueden ser desde la revocación de su nombramiento, la penalización para promocionar o para disfrutar de traslados, pasando por la suspensión de sueldo y funciones durante 6 años, llegado a la inhabilitación.

Si os estáis preparando una oposición o ya disfrutáis de vuestra merecida plaza de funcionario público, tened en cuenta todo esto, ya que, no creo que merezca la pena perder esa estabilidad que tanto cuesta conseguir.