Procrastinación, el peor enemigo del opositor
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Hay un enemigo con nombre difícil, que vive agazapado detrás de cada esquina y nos acecha continuamente en todos los ámbitos de la vida: la procrastinación, el peor enemigo del opositor

Sabemos que si retrasamos más nuestro estudio, la cosa va a ir mal, pero aún así, nos vence la pereza y lo dejamos “para mañana”. 

Normalmente lo hacemos porque nos sentimos incómodos ante una situación y no solo aplazamos el estudio, sino que lo hacemos en todos los ámbitos de nuestra vida. Son esos cinco minutos más que le pedimos a nuestro despertador  por la mañana, o ya irás al médico, o qué pereza hacer la cena, mejor me como un sándwich.

A nadie le apetece estar horas y horas delante del ordenador y repasar una y otra vez los mismos textos aún a sabiendas de que esto luego nos podrá reportar muchos beneficios. 

Hay que superar ese primer momento y enfrentarse a ello. 

Debes darte cuenta de qué es lo que más te incomoda y por qué, así podrás enfrentarte antes al problema. Porque, además, lo que conlleva es que luego te sientes mal por no haber hecho lo que tenías que hacer en su momento. Después nos enfadamos con nosotros mismos y nos arrepentimos de las consecuencias que esto pueda acarrear. 

Nuestro cuerpo reacciona ante situaciones incómodas con la paralización, la ansiedad e, incluso, el dolor. No es extraño que te empiece a doler la cabeza, por ejemplo, con solo pensar en que tienes que ponerte a estudiar. 

Por eso es  muy común que ante unas oposiciones, la ansiedad sea un mecanismo de defensa, que nos hace procrastinar. Si esta supera los niveles normales, evidentemente debes pedir ayuda profesional. 

Es un mecanismo de defensa, sí,  pero es un mecanismo erróneo que solo nos produce un alivio temporal. 

 

Supera la procrastinación

Ante todo, intenta detectar cuál es el subterfugio en el que te escudas para dar paso a la procrastinación. 

Una vez lo hayas detectado, intenta plantearte lo siguiente: 

-¿Tienes miedo a fracasar?

-¿Qué es lo que haces para no estudiar?

-¿Te sientes mejor por hacerlo? ¿Y después?

-¿Qué beneficios te va a reportar tu estudio?

-¿Estos beneficios superan a los contras?

-¿Qué podrías hacer para ponerte de estudiar de forma efectiva? 

¿Te tienes que organizar mejor? 

-¿Puedes pedir ayuda?

Una vez detectado el principal escollo que te impide progresar en tus oposiciones intenta enfrentarte a él. Lo puedes hacer de diversas formas. 

Una de ellas te la puedes tomar como un pequeño juego, siempre que no te expongas a un nivel de ansiedad muy alto. 

Intenta exponerte a situaciones que te incomoden, hazlo habitualmente. No tiene por qué implicar a otras personas. Por ejemplo, si te incomoda  madrugar, pon tu alarma 15 minutos antes, o lo que se te ocurra. Si practicas esto durante un mes, verás que al acabar el mes estarás perfectamente levantándote antes y no te habrá pasado nada. 

 

Hazlo con tus estudios. Si un día no te apetece mucho, ponte a estudiar solo cinco minutos. Si la pereza no te vence, dale otros cinco, ¿puedes llegar a estar media hora? Haz un descanso, date un premio e intenta continuar. 

En resumen, intenta no dejar para dentro de un mes lo que puedas hacer esta semana.