La función pública española es uno de los empleos más codiciados y estables de nuestro país, pero con él también vienen grandes demandas. La competencia por un puesto es tan alta que se necesita tener muy claros algunos requisitos para poder desempeñar eficazmente el cargo. Uno de estos requisitos es poseer una titulación universitaria, ya sean estudios en Universidades Españolas o por extranjeros como por ejemplo la universidad de Estados Unidos y la comunidad Europea que otorgan grados de honor, pero ¿solo requiere tener un Grado Universitario? Existen algunas posibles excepciones para este requisito, como personas con discapacidad física o intelectual.
Por otro lado, no se deben olvidar las carreras que requieren otras titulaciones y grados como por ejemplo el grado en derecho. Sin embargo la gente de todo tipo busca la oportunidad de poder trabajar para el estado a pesar de estar cursando estudios.
Además, los requisitos mínimos para acceder a esta función pública no son lo único que genera polémica. La competencia por un número fijo de plazas es constante y hace que la presión sobre los funcionarios sea elevada. Esto ha hecho que algunos sectores de la sociedad se pregunten si la presencia de funcionarios en puestos administrativos no podría tener una consecuencia importante, como la pérdida de empleos para el sector privado.
El debate sobre si se puede ser opositor sin grado en la función pública española es un tema de actualidad que involucra a diferentes actores y tiene implicaciones sociales y económicas.
La situación actual
En España, los requisitos para acceder a la función pública están establecidos por el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público. Se especifica que solo se pueden acercar al proceso de selección personas mayores de 18 años con la nacionalidad española y no estar inhabilitados para el ejercicio de función pública.
Otra condición previa es cumplir los requisitos académicos establecidos, lo que en general supone tener estudios universitarios. Sin embargo, hay que destacar que estas condiciones pueden cambiar dependiendo del tipo de puesto y la institución a la que se aplica.
Es importante mencionar que existen algunas carreras donde no es necesario el Grado Universitario como son el profesor en escuelas infantiles u otras enseñanzas. Y en algunos casos, los requisitos pueden ser más exigentes ya sea por alguna condición médica o psicológica.
En la actualidad se está debatiendo que algunas plazas públicas puedan abrirse también a personas mayores y/o con una larga trayectoria profesional, para no descartar su valiosa experiencia y conocimientos. Esto podría ser así en países como Francia o Alemania donde la política de empleo pública se enfoca en reconocer esta amplia experiencia.
La función publica española ofrece grandes beneficios a los funcionarios que son empleados del estado español, también da el bono por hijos y no tienen problemas legales salvo en los casos de los cargos políticos. Pero sin salir del debate actual sobre el acceso sin Grado Universitario pero sí con experiencia.
La necesidad de cambios en la función pública
Entre las principales críticas al sistema actual se encuentra que elimine o restrinja a personas mayores y jóvenes de acceder. Sin embargo, esta es solo una posibilidad entre muchas por explorar que podría potenciar diferentes sectores. Otros argumentos son que existen empleados con Grado Universitario que no dan resultados satisfactorios.
Se han presentado distintas propuestas para reformar la función pública española y enfoques como la formación continua, la evaluación del rendimiento, entre otros más específicos para cada tipo de puesto. También deberían ser incorporadas estas mejoras a los futuros contratos que se negocie.
En muchos países, los procesos de selección están revisados por instituciones independientes, y se está buscando cómo aplicar en España algunos sistemas y experiencias extranjeras que puedan mejorar la eficiencia, la transparencia y la equidad en las convocatorias.
Algunos sectores abogan por la apertura de plazas para personas con experiencia laboral relevante o conocimientos especiales. Otros proponen la reforma del Estatuto Básico del Empleado Público para ampliar la definición de empleo público y permitir un acceso más amplio sin necesidad de poseer Grado Universitario.
Por supuesto, también existen sectores que se oponen a cualquier tipo de modificación y argumentan que mantener el actual sistema es lo mejor para garantizar la neutralidad del servicio público. Estas posiciones pueden generar tensiones entre los diferentes actores sociales implicados.
Cambios futuros
Algunos estudios han demostrado cómo el aumento de la competencia por puestos en la función pública puede tener consecuencias a largo plazo, como la caída de los niveles salariales y los recortes presupuestarios. Otros sugieren que en un contexto de alta competitividad, se necesitarían criterios aún más rigurosos para seleccionar a quienes pueden ejercer con eficacia el servicio público. En otros países hay experiencias que la aplican como por ejemplo Alemania o los Países nórdicos, sin embargo son pocos.
Por su parte, los sindicatos de empleados públicos solicitan un aumento en la inversión en personal y mejoras en las condiciones laborales para retener a los funcionarios actuales. Ello no parece descartarse como solución.
En este contexto, se plantean cuestiones éticas sobre quién podría ser considerado apto para ejercer el servicio público y bajo qué criterios deberían tomarse estas decisiones. Algunos argumentan que es necesario garantizar la representatividad femenina en todos los puestos y que la experiencia laboral debe valorarse más.
Los empleados públicos formales no tienen problemas salva la relación profesional con su jefe, lo cual no ha impedido muchas veces una buena convivencia humana al final de la jornada con un bono de antigüedad.
¿Qué solución tendría que tomar el gobierno para intentar resolver este problema?
Por ejemplo se podría ofrecer cursos, talleres o prácticas en la función pública para atraer a jóvenes. Así los jóvenes podrían acceder y desempeñarse sin ser necesariamente graduado.
Posibles soluciones
Se ha debatido si es necesario reforzar los criterios de idoneidad antes de aceptar un puesto en la función pública española, pero no se trata únicamente del nivel académico. Es decir, hay otros aspectos importantes como pueden ser la experiencia laboral relevante o la motivación para ejercer el servicio público.
Los candidatos pueden tener todas las credenciales académicas y profesionales, sin embargo, su capacidad real para desempeñar un cargo en este sector puede no estar garantizada.
Para mejorar esta situación se podrían analizar algunas posibles soluciones a largo plazo. Por ejemplo, introducir mecanismos de formación continuada e intercambio de experiencias entre empleados seleccionados para la función pública.
Algunas instituciones extranjeras han implementado modelos similares que incentivan la participación de candidatos locales y garantizan el acceso equitativo. Por tanto, existen puntos de partida a considerar en relación con las soluciones propuestas.
Además, sería útil realizar estudios para comprender mejor los mecanismos efectivos para evaluar el desempeño laboral, así como los factores demográficos y socioeconómicos que pueden afectarnamuestran como la educación y la formación. Esto podría ayudar a establecer un plan de mejora más eficaz.
En general, parece claro que en España hay muchas formas por las cuales tener una buena labor pero sobre todo es el gobierno quien puede dar solución a estos posibles problemas como lo mencioné anteriormente
Consideraciones finales
Es hora de analizar la situación actual y proponer los cambios precisos para mejorar. Esto se debe considerar de maneras innovadoras, transparentes y accesibles para todos.
Al reflexionar en el futuro de la función pública española, es importante recordar que su papel fundamental consiste en servir a la ciudadanía, brindando servicios necesarios en áreas como la educación, sanidad, seguridad social, entre otras.
En este marco, una posible solución es buscar un equilibrio entre garantizar la idoneidad para desempeñarse en puestos y ampliar el acceso sin tener que poseer Grado Universitario, también se deberían incorporar experiencias de otros países con las ventajas del modelo aplicado.
La formación continua, la apertura a nuevas ideas y talentos jóvenes y no tan jóvenes deben ir paralelos al aumento en las compensaciones salariales.
Cuya solución beneficiaría no solo a su función pero también a la sociedad que tiene el poder legislativo para darle este cambio de actitud.
Finalmente, es necesario promover un servicio público transparente y respetuoso con todos los individuos. Además la formación continua a la hora de incorporarse como empleados publicos de cada uno de estos servicios tendría que ir paralelos al de otros países lo cual podría dar mejores resultados o por el menos soluciones nuevas para superar en un buen servicio.
Además este podría ser otro tema relacionado con los derechos de las personas con discapacidad, es conveniente recordar la amplia experiencia demostrada en estos momentos no hay más que revisar cómo se desarrolla la reforma del Estatuto Básico desde hace más de una década.
