Incorpora la autoevaluación a tus técnicas de estudio

La autoevaluación es otra técnica de estudio que va a ayudarte sobremanera a memorizar y a repasar. Incorpora la autoevaluación a tus técnicas de estudio y verás cómo mejora tu memoria sin darte casi cuenta.

Seguro que te has dado cuenta de que hay veces que por más horas que repases o por más tiempo que intentes asimilar, leyendo una y otra vez, algunos conceptos no avanzas.

Es aquí donde la autoevaluación te va a ayudar en el estudio de tus oposiciones. Sobre todo si la incorporas  como parte de tu rutina diaria de estudio.

 

Ventajas de incorporar la autoevaluación a tus técnicas de estudio

 

En primer lugar, es importante que finalices el día haciendo un repaso de lo que has estudiado.

Al igual que comenzar al día siguiente haciendo otro repaso de lo estudiado el día anterior o finalizando la semana repasando lo que has estudiado a lo largo de ella.

Es aquí donde entra en juego la autoevaluación.

 

Controlas lo que sabes

 

Con ella vas a saber exactamente qué es lo que sabes, lo que no sabes y lo que olvidas.

Porque pasado el tiempo de no repasar, puede que tengas conceptos (fechas, artículos, etc.)  muy claros que no te olvides de ellos.

Pero no nos engañemos, si no se repasa continuamente, lo que hoy has acertado en un test, porque tenías reciente su estudio, si vuelves a repetir el mismo test en tres días puede que no te acuerdes y falles.

Para ampliar información sobre la curva de la memoria, os dejamos este entretenido vídeo en el que lo explican de forma muy amena.

 

 

 

Aumenta tu memoria

Si crees que has aprendido de memoria algo y dejas de estudiarlo porque lo das por aprendido pero al poco tiempo haces un ejercicio de autoevaluación y fallas, es lo más normal del mundo.

Sin embargo, si te autoevalúas continuamente, respondiendo también las preguntas que das por supuesto que sabes, amplías tu memoria, gracias a la llamada “retroalimentación inmediata”.

Al ver lo que fallas en los test y corregirlos al momento, incluso haciendo anotaciones o ampliando tu respuesta al margen, harás que, sin darte cuenta, tu memoria aumente y se fije mejor en ella.

Como ves, es más eficaz que estar horas y horas repasando sin sentido.

El repaso se pone en marcha utilizando diversas técnicas a la vez: el test, buscar esa información en el temario o los apuntes, repasar los esquemas, anotar (con lo que memorizas mejor), etc.

 

No tendrás problemas el día del examen

Si  tu examen es tipo test y has hecho estos continuamente durante todo el tiempo que ha durado tu estudio, el día del examen estarás mucho más tranquilo.

Además, estarás acostumbrado a la hora de enfrentarte a preguntas con opciones de respuestas muy parecidas, que son en las que en la mayoría de las veces se falla.

Pero al estar acostumbrado a este tipo de preguntas, al llegar al examen y enfrentarte a ellas, sabrás distinguir mejor la correcta, te pondrás menos nervioso e irás más rápido a la hora de contestarlas.

 

Estudias de forma más ágil

No estarás concentrado solo en leer y releer.

Tu foco de atención cambia, el estudio se hace más ágil y menos pesado y te motivarás más, porque cuantificarás tu avance.

En este post puedes encontrar algunos tips para rendir más en tus estudios. 

 

Cómo hacer la autoevaluación

 

autoevaluación técnicas de estudio

 

Si tienes un temario seguro que también tienes un libro de test.

Lo lógico es que, al principio, vayas haciendo los test de cada tema.

Pero una vez que vayas pasando temas, haz un arrastre a la vez de repaso y de test. Para no olvidar los primeros.

Evidentemente, si sabes que el examen consta de 100 preguntas y  que vas a tener 90 minutos para contestarlas, los test que tendrás que hacer al finalizar los de todo el temario deben ser lo más parecidos a número de preguntas de todos los temas.

Al igual que si pasas al segundo ejercicio y tienes que hacer un supuesto práctico, cíñete al tiempo y a la extensión que vas a tener en el examen real.

Además de los test o  que tienes, busca más a través de Internet (sobre todo los exámenes anteriores los puedes conseguir fácilmente) o de otros libros de test.

También puedes autoevaluarte con flash card que hayas elaborado previamente, ya que son pregunta-respuestas son diferentes.

Tienes la ventaja de que puedes hacer alguna anotación más o incluir en otra tarjeta información adicional, pero tienes la desventaja que solo tienes la pregunta que has hecho y la respuesta única, no vas a ver otras opociones de respuestas.

Pero son un repaso previo muy bueno para enfrentarte al test.