Concentrarte en tus oposiciones es fácil
Valora este contenido

Hoy te vamos a demostrar que concentrarte en tus oposiciones es fácil. 

Llega el buen tiempo, empieza el calor y te dispones a estudiar. Tienes todo el material necesario preparado, respiras hondo y…  eres incapaz de focalizar tu atención y de concentrarte en tus oposiciones.

Te distraes, contestas un mensaje, pones música, lees tres frases y contestas un email…Todo esto es muy habitual.

 

 

El ambiente que nos rodea no nos ayuda en la mayoría de los casos. Estamos bombardeados por multitud de estímulos (ruido, teléfono, correos electrónicos, redes sociales…) y nos hemos acostumbrado a ser multitarea.

Es cuando nos sentamos para estudiar cuando notamos que si solo nos dedicamos a una cosa, nos falta algo, sobre todo si tenemos el móvil un poco más alejado de donde estamos sentados.

 

Y qué decir si tenemos el ordenador apagado y lo único que tenemos ante nosotros solo son unos libros y unos apuntes.

Sigue estas pautas y verás cómo mejora notablemente tu concentración. 

Factores que mejoran la capacidad de concentración a la hora de estudiar

 

Organízate. Tener todo organizado antes de empezar te ayudará mucho.

-Intenta seguir una rutina de estudio.

-Ten ordenado el espacio en el que vayas a estudiar. Deja encima de la mesa de trabajo solo lo que vayas a utilizar: libros, folios, cuadernos, lápices o bolígrafos.

-Sabemos que no hay quien se resista a subir una foto a Instagram con una mesa llena de agendas con dibujos y mesas con más plantas que libros. #Nolohagas.

-Haz que tu espacio sea cómodo, pero no estudies en la cama.

-Mantén una buena postura al sentarte.

-Utiliza ropa cómoda.

-Aunque te parezca una tontería, comprueba que tu visión es buena. Si no, haz una visita al oculista. Evitarás mucho cansancio y muchos dolores de cabeza.

-Estudia lo más alejado posible de los focos de ruido.

Planifica el tiempo que vas a estudiar y las horas de descanso.

-Procura estudiar en lugares con buena ventilación y aprovecha la luz natural siempre que puedas. 

Apaga el móvil. Si ves que te va a dar un ataque de ansiedad si lo apagas, al menos quita el sonido.

-Procura dejarlo tan alejado de ti como para no ver esa lucecita que te avisa que tienes un mensaje, pero relativamente cerca para que no te dé otro ataque de ansiedad.

-Ni qué decir tiene que no estudies con la televisión encendida.

-Si no es necesario, no enciendas el ordenador. Si necesitas utilizarlo, por ejemplo, para consultar una ley, haz esta tarea antes, descárgala y cuando  tengas que consultarla, ten Internet desconectado, de tal modo que solo puedas acceder a la carpeta en la que están los materiales que necesitas para ampliar el tema.

Aprovecha la pared que tengas frente a ti en tu lugar de estudio para poner un tablón en el que solo haya un mapa mental del tema que vayas a estudiar ese día.

-Ten a mano una botella de agua, es importante estar hidratado.

Aliméntate bien, come frutas y verduras, también frutos secos, como las nueces, pero no comas en el lugar donde estudias. Deja que este lugar solo sea utilizado para estudiar.

Descansa cada cierto tiempo. Levántate, estira los brazos, las piernas y el cuello.

-Al finalizar tu tiempo de estudio relájate, haz deporte y olvídate de todo, no sigas dando vueltas a algo que no has comprendido o que te está costando memorizar. Seguro que al día siguiente lo ves con otros ojos.

Duerme las horas necesarias para levantarte totalmente descansado.

 

Sé constante con estas pautas. Estarás ayudando a tu cerebro a que sepa que es la hora de estudiar y  se centre solo en ello.

 

Juega para mejorar la concentración

 

estudiar oposiciones concentración

 

Ten en cuenta que nuestro cerebro es como un músculo, que cuanto más se ejercita mejores resultados obtiene, provocando que la atención, la memoria y la concentración vayan aumentando día a a día. 

Y el cerebro, y nosotros nos aburrimos si siempre nos focalizamos en la misma tarea y no desarrollamos otras partes importantes como la creatividad, que nos van a ayudar a hacer más estimulante nuestro día a día, y eso incluye el estudio de las oposiciones. 

Existen multitud de juegos de memoria que puedes encontrar tanto en las aplicaciones móviles como en YouTube. 

 

Ejercicios para hacer en tu día a día

 

  • El primero de ellos es el denominado “Método Loci “, o Palacio de los recuerdos, y no, no es una técnica nueva. Se atribuye su  autoría al poeta griego Simónides de Ceos, inventor de la  mnemotecnia  allá por el siglo VI a. C.  En el siguiente  vídeo  podéis encontrar explicada con ejemplos esta técnica, bastante efectiva.  
  • En este siguiente vídeo del mismo canal “Mnemonistas” (echadle un ojo a sus vídeos, os van a ayudar) , os explican cómo hacer palacios de la memoria personalizados. 
  • Intenta escribir o dibujar un rato con tu mano no dominante. Harás que se activen nuevas áreas en tu cerebro. 
  • Observa con detenimiento un objeto, un paisaje, una persona, que tengas cerca de ti. Cierra los ojos e intenta recordar cada detalle, puedes hacerlo empezando desde el conjunto hasta el detalle. Abre los ojos y comprueba si sigue siendo como lo habías recordado. 
  • Medita. Si no lo has hecho nunca empieza por periodos cortos. Pon una alarma que suene dentro de un minuto. Cierra los ojos, respira hondo y deja que los pensamientos pasen y céntrate por ejemplo, en un color (verás que, al principio, parece imposible). No intentes retener ningún pensamiento que te venga a la mente en ese momento, déjalo pasar y concéntrate en el color que has elegido. Incrementa poco a poco el tiempo hasta llegar a los 5 minutos. Si haces esto antes de ponerte a estudiar, despejarás de tu mente otras cosas que no tienen que ver con tus estudios. 
  • Si vas por la calle, fíjate en cosas en las que antes no habías reparado. Un día puedes fijarte en los sonidos ( cuántos sonidos escuchas a la vez, si los diferencias todos, cuál es el predominante, cuánto tiempo lo puedes oír…), otro día puedes poner el foco de atención en los coches, o en las antenas de los edificios, o en lo que se te ocurra que no suelas prestar atención normalmente. 
  • Párate delante de una librería, por ejemplo. Observa su escaparate, cuando lo hayas hecho ponte en marcha de nuevo e intenta recordar todos los títulos que sean posibles.